Este Blog está dedicado a mostrar la realidad de la Argentina que nos toca vivir y no la que nos quieren vender los medios. Siempre desde una manera Justicialista de ver las cosas, con nuestras tres banderas en lo más alto y con el bastón de Mariscal en la mochila. Mostrando a todos el MODELO FORMOSEÑO y el orgullo del SER FORMOSEÑO, con una conducción clara, simple, concreta y férrea
jueves, 23 de abril de 2026
La Dignidad no se negocia
jueves, 9 de abril de 2026
Masonería en Formosa: las claves de una organización milenaria que busca "construir" una sociedad mejor
En una entrevista exclusiva que rompió con décadas
de hermetismo en la región, Luis Sebriano, consultor y referente de la
masonería en Formosa, desglosó los mitos y realidades de una institución que,
según sus propias palabras, no busca el poder político, sino el "perfeccionamiento
del ser humano". A través de un diálogo didáctico, Sebriano explicó
cómo los antiguos gremios de albañiles medievales se transformaron en una
escuela de pensamiento que moldeó la historia argentina y continúa vigente en
la actualidad formoseña.
¿Qué es ser masón
hoy? Entre la filosofía y la acción
Para comprender la masonería, Sebriano comenzó por
la raíz misma del término. "Maçon es una palabra francesa que significa
albañil. Nosotros nos construimos, buscamos el perfeccionamiento del ser
humano... es una mejora constante, no somos perfectos como nadie lo es",
definió con humildad. Esta construcción no es de piedra y cal, sino de valores
y ética, con el objetivo final de mejorar el entorno inmediato: la familia, la
sociedad y la patria.
La institución se rige por una estructura que
Sebriano detalló como un sistema integral de vida:
- Sociedad Iniciática: Posee
ritos de ingreso que marcan un "antes y un después" en la vida
del miembro.
- Filosofía del Cuestionamiento: Se fomenta la duda filosófica para alcanzar la comprensión.
- Filantropía Activa: No
como caridad superficial, sino como un profundo amor a la humanidad.
- Progresismo Humano: La
búsqueda incansable del avance de las libertades y derechos.
"Es mucho más que un club de filosofía; si no
lo llevás a la sociedad, no sirve de nada", sentenció
el entrevistado, subrayando que la masonería es, ante todo, una práctica civil.
La evolución
histórica: del martillo a la pluma
Sebriano realizó un recorrido histórico necesario
para entender por qué la orden fue secreta durante siglos. En la Edad Media,
los arquitectos y maestros de obra eran los únicos poseedores de los secretos
de la geometría y la construcción de catedrales. "Eran los únicos que
estaban muy cercanos a la nobleza... estaba separado en grados: aprendiz,
compañero y maestro, como hasta hoy pasa con los albañiles", explicó.
Con el tiempo, la masonería dejó de ser
"operativa" (trabajo físico) para ser "especulativa"
(trabajo intelectual). Al empezar a utilizar la razón para cuestionar dogmas
religiosos y políticos, comenzó la era de las persecuciones. Desde la Inquisición
hasta los regímenes de Hitler y Franco, el masón fue visto como una amenaza por
ser un "libre pensador". "Por eso eran secretos, por
defender la propia vida", aclaró Sebriano, aunque remarcó que hoy esa
reserva ya no es necesaria y la Gran Logia es una entidad con presencia pública
en redes sociales y registros oficiales.
La Masonería y el
ADN de la Historia Argentina
Uno de los momentos más reveladores de la
entrevista fue la mención de la influencia masónica en los hitos fundacionales
de Argentina. Según Sebriano, la mayoría de los padres de la patria fueron
"hermanos" que aplicaron el método masónico para dirimir conflictos
nacionales:
- El Pacto Urquiza-Mitre: Sebriano explicó que la retirada de Urquiza en la batalla de Pavón
no fue una derrota militar, sino un consenso masónico para evitar la ruina
económica del país. "Se llamó la gran tenida de Unión Nacional,
tratamos de unirnos como nación", relató.
- San Martín, el "Gran Iniciado": El Libertador es la figura máxima de la orden en el país. Sus
"Máximas a Merceditas" son consideradas por Sebriano como
preceptos puramente masónicos basados en la ética y el carácter.
- Peronismo y Radicalismo: La nota destacó que figuras como Juan Domingo Perón y Leandro N.
Alem también pertenecieron a la orden. "Perón era masón... si vos
empezás a desglosar lo nuestro con el peronismo, los objetivos son
bastante parecidos", afirmó, vinculando la doctrina social con la
búsqueda del bien común de la masonería.
Formosa: el legado
de Luis Jorge Fontana
La provincia de Formosa no es ajena a esta
tradición. Sebriano recordó que el fundador, el Comandante Luis Jorge Fontana,
se inició en la masonería tras fundar la ciudad, dejando una impronta de
pensamiento liberal y humanista en la región. Como dato curioso, mencionó que,
al igual que San Martín en la Catedral de Buenos Aires, los restos de Fontana
en la Catedral de Formosa descansan en un sector lateral. "Él está
afuera... no está dentro de lo que es el rectángulo de la iglesia",
señaló, refiriéndose a las antiguas tensiones entre la institución eclesiástica
y la orden.
Un espacio de
tolerancia en tiempos de grieta
En la actualidad, las logias (o
"talleres") funcionan como espacios de debate donde conviven personas
de todos los partidos políticos y religiones. "Tenemos musulmanes, judíos,
católicos y evangelistas... ponemos el nombre del Gran Arquitecto del Universo
para que englobe a todas las situaciones espirituales", explicó.
Sebrianoexplicó que el gran desafío de la masonería
moderna es volcar su método de diálogo a la sociedad actual, marcada por la
división. "El único poder que buscamos es el dominio sobre nosotros
mismos", finalizó, reafirmando que la orden sigue siendo una escuela
de ciudadanos comprometidos con el progreso de su comunidad.
La
Escuadra y el Compás en el Norte Argentino: unatransformación silenciosa
En
la entrevista, Luis Sebriano descorrió el velo de una institución que,
durante siglos, operó en las sombras de la sospecha. A través de un diálogo que
navegó desde los orígenes medievales hasta la geopolítica actual, Sebriano
planteó una tesis disruptiva: la masonería no es una red de favores políticos,
sino una "asociación civil de perfeccionamiento humano" que
busca reconstruir el tejido social desde la ética individual.
La
arquitectura del ser: ¿qué es un taller masónico?
Para
Sebriano, la confusión externa radica en no entender la naturaleza del
"trabajo" masónico. No se trata de reuniones sociales, sino de un
método de estudio simbólico. "Nosotros lo llamamos talleres a nuestro
lugar de trabajo... cada uno elige en cuál ingresar según la impronta que le
quiera dar", explicó.
En
la estructura argentina, y particularmente en Buenos Aires, existen logias
especializadas que funcionan como laboratorios de pensamiento:
·
Logias Profesionales: Compuestas por médicos,
periodistas o científicos que analizan la realidad desde su expertise (ej. el
rol de la medicina en la post-pandemia).
·
Logias Histórico-Políticas: Centradas en
el análisis de las grandes corrientes de pensamiento que fundaron la nación.
·
Logias Filosóficas Puras: Dedicadas al
estudio de los ritos y la simbología antigua.
"Muchos
creen que es elitista, pero ingresa el que realmente quiere transformarse a sí
mismo... el que busca algo 'profano' (externo o material) no lo encuentra y se
va", sentenció Sebriano, derribando el mito del ascenso social rápido
por pertenencia a la orden.
El
marco legal y la "Burocracia del Pensamiento"
Un
detalle que suele omitirse es que la masonería argentina opera bajo el estricto
cumplimiento de la ley nacional. "Se asienta como asociación civil
dentro del marco regulatorio de la ley en Argentina... cada logia tiene la
potestad de organizarse con personería jurídica o no", detalló el
consultor.
Esta
formalidad permite a los "talleres" alquilar propiedades, gestionar
bibliotecas y realizar donaciones transparentes. En Formosa, la actividad es
intensa y diversa: existen varias logias que sesionan en distintos días de la
semana, cada una con un "aplomó bien serio" (un proceso de
selección) para garantizar que los ingresantes sean, efectivamente, "hombres
libres y de buenas costumbres".
Formosa:
una historia de ferrocarriles y logias disueltas
La
relación de la provincia con la orden tiene raíces profundas pero
intermitentes. Sebriano rescató un dato histórico poco conocido: la primera
logia local nació entre 1930 y 1932, impulsada por ingenieros y técnicos
extranjeros que llegaron para la construcción de los ferrocarriles.
"Esa
logia duró poco, unos 3 o 4 años, y se disolvió... recién 50 o 60 años después
vuelve a levantarse otra logia y a partir de esa se forman varias más", relató.
Desde los años 90 hasta hoy, el crecimiento ha sido sostenido, logrando una
"continuidad masónica" que ha permitido un diálogo constante con los
poderes públicos de la provincia.
El
"Mason sin Mandil":Sebriano destacó que en la
sociedad formoseña hay personas que, sin haber pasado por una iniciación
formal, practican los valores de la orden de forma ejemplar. "Tienen el
conocimiento y la práctica que te sacás el sombrero... son diez veces más
preparados que cualquiera de nosotros".
Geopolítica
y Masonería: el factor cuba y la paz mundial
Saliendo
del ámbito local, la entrevista abordó la influencia global de la institución.
Sebriano desmintió cualquier "colonización mental" desde Europa: "Cada
logia de cada país es independiente... la de Paraguay, por ejemplo, no se creó
por Inglaterra, sino por una carta patente de los uruguayos".
En
un giro sorprendente, se mencionó el rol de la masonería en contextos de
regímenes cerrados:
·
El Caso Cuba:"Era la única organización democrática en
Cuba... el hermano de Fidel (Raúl Castro) era masón y era el único lugar donde
se permitía la democracia interna mediante el voto".
·
Zona 6 (Sudamérica): Actualmente, la Confederación
Masónica Interamericana (presidida por el Gran Maestro de Argentina) trabaja
activamente en foros internacionales para frenar la "escalada bélica
mundial".
La
Fraternidad como "tercer pilar" de la Argentina
Hacia
el final, Sebriano reflexionó sobre la crisis de identidad del país. Utilizando
la tríada de la Revolución Francesa (Libertad, Igualdad, Fraternidad), analizó
la "grieta" nacional:
"Hoy
en día hay muchos de un lado que gritan 'Libertad'. Hay muchos del otro que
buscan la 'Igualdad' o equidad. Quizás lo que falte para ese puente sea la
'Fraternidad'", propuso. Para el masón, la fraternidad no es un sentimiento, es
una "práctica política" que permite unir lo que está disperso.
"El
que busca encuentra, golpea y se abrirá", concluyó
Sebriano, dejando la puerta abierta a aquellos que busquen, en el silencio del
taller, las herramientas para una Argentina más armoniosa.
domingo, 22 de marzo de 2026
Militar, Cívico y Eclesiástico
Se cumplen 50 años del del golpe del 24 de Marzo de 1976, de un golpe que no fué solo militar, que fue también fué cívico y eclesiástico.
Un Golpe de Estado que trajo la página mas oscura de toda nuestra historia. Una pagina que fue planificada, que nunca fue un error.
Un Plan que se ejecutó con secuestros, torturas, desapariciones, robo de bebés, etc. Etc. un Plan que dejó 30.000 ausencias. Un Plan que eliminó personas y que intentó eliminar también ideas, destruir la organización del pueblo y sembrar el miedo.
Mientras imponían el terror en las calles, avanzaba la otra pata, que era imponer un modelo económico, un modelo de endeudamiento, de destrucción de la industria nacional, de debilitamiento del trabajo. El objetivo era claro, un país para pocos con un pueblo callado.
Exactamente igual a lo que sucede hoy, el mismo plan económico. Hoy vivimos en democracia sí, pero eso no nos vuelve ingenuos.
No sólo alcanza con recordar estas cosas, hay que entenderlas, comprenderlas y hay que comprometerse. Porque la democracia es una construcción de todos los días, y la memoria colectiva es identidad, por eso es casi una obligación.
La democracia y la memoria colectiva son el camino. Si lo tenemos presente no nos volverá a suceder lo que nos sucedió.
Militar, Cívico y Eclesiástico, tres palabras que duelen, tres palabras que explican una tragedia. La historia no se repite igual, pero hoy rima bastante.
El 24 de Marzo es un día para reflexionar y también es una advertencia.
Lo impusieron con armas, pero también estuvieron, y están, sectores empresariales que veían, y ven, al trabajador como un problema. Actores civiles que legitimaron, y legitiman aún hoy ese horror. Y también sectores de la iglesia Católica que eligieron estar de ese lado, y no del lado de los que sufrían.
Entre todos tenemos que decirle Nunca Más al terrorismo de Estado. Nunca Más al silencio cómplice. Nunca Más a una Patria arrodillada
A 50 años del 24 de Marzo de 1976 ¡30.000 veces Nunca Más!
lunes, 2 de marzo de 2026
Dolor Cívico y Vergüenza ajena
Un Presidente de la Nación no solo gobierna, representa, conduce, y si de algo estoy seguro es que un energúmeno lleno de odio no me representa en lo más mínimo.
El tono, los gestos, la forma de dirigirse a opositores y periodistas, habla a las claras de cómo concibe la democracia, si es que la concibe.
Un discurso de Apertura de Sesiones Ordinarias debería ser para ordenar la agenda, tender puentes, marcar rumbo económico y social con claridad.
En un País cansado, con inflación, con pobreza creciente, con empresas cerrando todos los días, con el desempleo creciendo sin parar, con fractura social, la gente no necesita más tensión. Liderar no es gritar más fuerte, no es insultar, no es estar alejado de la realidad.
Lo de Javier Milei fue un desborde total, un desequilibrio enorme. Usar la Apertura de Sesiones como un show de TV, como un acto partidario, es algo muy serio y triste a la vez.
Este 1ro de marzo fuimos testigos de la degradación total de la investidura presidencial, este 1ro de marzo tuve mucha vergüenza, este 1ro de marzo me dolió mi Argentina.
Espero que pase rápido este mandato y demos vuelta de página rápidamente, y que este Presidente, el peor de la historia, se vaya rápido a su casa.
Es por eso que debemos unirnos aún más, debemos organizar la esperanza del Pueblo que se siente a la deriva, porque somos muchos más los que amamos a nuestra Nación, somos muchos más, sólo estamos dispersos.
viernes, 20 de febrero de 2026
Ecos del 2000 que no aprendimos: de la Banelco al presente
El recuerdo es muy claro, días de muchos nervios, de mucha tensión, una Argentina convulsionada, lo recuerdo como una olla a presión a punto de hacer ebullición.
Yo viví de adentro el debate de la "Ley Banelco", vi como en nombre de la "modernización" (ya en esa época usaban esa palabra) se pretendió debilitar la columna vertebral de nuestra Nación, el Movimiento Obrero. Se quiso alterar el contrato moral de nuestro País.
Aquella vez la lucha fue más frontal, una CGT liderada por Hugo Moyano, y unos legisladores que daban la talla de la situación, liderados por los Diputados que venían del palo gremial: Saúl Ubaldini, Lorenzo Pepe, Oraldo Britos, Alfredo Bravo, mi viejo Beto Sebriano, y tantos más.
La lucha se dio adentro y afuera del Palacio del Congreso, debate, discusiones, sobres por debajo, votación, marcha, protesta, etc etc. Un sinfín de hechos vergonzosos que suceden también hoy. Pero no había cruces de vereda, ni tibios, ni lacayos.
Recuerdo a mi viejo no poder dormir esas noches, se percibía que estábamos yendo como país hacia un precipicio. Quiso el destino, o vaya a saber qué, que coincidieran esos años, en ese lugar y en ese momento, personas con mucha historia gremial y política muy fuerte.
Lo que pasa hoy nos demuestra que no aprendimos nada. Aquello, aquel modelo fracasó estrepitosamente y luego explotó todo, nos rompimos en 24 pedazos. Esta vez tampoco va a terminar bien, la pelea va a seguir en la calle, en la justicia, en el Congreso y en cada rincón del país.
La historia nos está colocando frente al mismo dilema, cambiaron los nombres, cambiaron los discursos, pero la batalla es la misma: los derechos laborales, esos que nos hicieron grande como sociedad.
Si algo nos enseñaron los protagonistas de aquel 2000 es que el movimiento obrero y los legisladores no están para aplaudir reformas que nos precaricen, que están para defender la Justicia Social y al Pueblo todo.
La historia si la olvidamos busca repetirse, y el peronismo cuando recuerda quien es, ese ADN argento, no retrocede, mucho menos traiciona ni claudica, como vemos a varios hoy.
Para ser un país fuerte, necesitamos a trabajadores fuertes, para tener trabajadores fuertes necesitamos Sindicatos fuertes. Nadie se salva solo acá.
Cómo decía Saúl: "Aquí ni la fuerza, ni la represión, ni el ánimo separatista del gobierno, va a poder con la fortaleza de los trabajadores, que somos los que elaboramos la grandeza nacional".
La Resistencia de los trabajadores contra este gobierno perverso, cruel, entreguista y grotesco, acaba de empezar, un poco tarde, pero empezó. La historia nos va a juzgar como Generación. La pregunta no es si esta Reforma es necesaria o no, ni qué tipo de Reforma lo es, la pregunta es hasta donde vamos a dejar que nos bastardeen.
El que no lo entiende que repase nuestros últimos 50 años, porque cada vez que avanzaron contra el trabajador, llámese Martínez de Hoz, llámese Menem, llámese De la Rúa, llámese como se llame, el que retrocedió fue todo nuestro País.
Que el día de mañana cuando nuestros nietos nos pregunten que hicimos por el país en éstos años, que la respuesta sea: que buscamos esa Argentina grande con que San Martín soñó, y no el estar arrepentidos por no haber hecho nada.
¡Seamos consecuentes con nuestra historia! ¡Seamos patriotas! ¡Seamos Argentinos!
martes, 27 de enero de 2026
MANIFIESTO POR EL BIEN COMÚN
Vivimos tiempos donde la política parece haberse olvidado de su razón de ser.
sábado, 27 de diciembre de 2025
DEBEMOS UNIRNOS
Hay un par de preguntas que hace tiempo nos venimos haciendo muchos ¿Cómo
puede ser que haya argentinos que sigan apoyando a un gobierno cruel,
deshumanizante, ignorante y corrupto, aun cuando ese mismo gobierno los perjudica
abiertamente y a los gritos? ¿Cómo caímos tan bajo como sociedad para apoyar
a esto?
La respuesta fácil sería decir “ignorancia”.
La tentadora, decir “odio”. La cómoda, decir “fanatismo”. Pero
ninguna de esas respuestas me termina de explicar.
Entonces caigo en la reflexión de que no estamos
ante un fenómeno ideológico. Estamos ante un fenómeno emocional.
Muchísima gente no votó un proyecto, no eligió un rumbo, eligió romper algo.
Años de frustraciones y promesas incumplidas generaron
una enojo profundo.
Milei no ganó por sus ideas, que son viejas, fracasadas
y dogmáticas. Ganó porque supo canalizar la rabia. En ese
contexto, la crueldad se confundió con coraje. La violencia verbal, con
sinceridad. El ajuste salvaje, con orden. Decir sin filtro pasó a
ser “decir la verdad”. Lastimar pasó a ser “poner límites”. Quitar
derechos pasó a ser “sacar privilegios”.
No es una falla intelectual, es una desorientación
ética.
Cuando lo colectivo decepciona, el mensaje implícito
es brutal pero seductor: si te va mal, es culpa tuya. Ya no hay que pensar en
el otro, ni cargar con la injusticia estructural. Cada uno pelea solo. Aunque
pierda.
A eso se le suma otra capa igual de potente: el antiperonismo como identidad, el gorilismo. Para una parte de la sociedad, odiar al peronismo se volvió más importante que vivir mejor. Aunque el ajuste los golpee, aunque pierdan derechos, aunque su vida empeore, sostienen el apoyo porque “al menos no gobiernan los otros”. No es algo racional.
Milei no construye futuro, fabrica enemigos, ofrece
venganza simbólica. Y eso, en una sociedad cansada, funciona.
Quizás el error nuestro sea creer que a estas
personas se las puede “convencer” con argumentos. Nadie cambia de
idea cuando lo corrigen desde arriba. Las personas cambian cuando algo interno
se quiebra y encuentran un lugar humano donde caer.
Por eso no sirve gritar “yo tenía razón”.
Sirve preguntar ¿en qué te mejoró la vida todo esto? Sirve escuchar, sirve
nombrar las consecuencias concretas, sin soberbia.
Este modelo no va a caer por discursos, va a caer
por sus políticas de ajuste y de odio.
Y cuando eso ocurra, porque va a ocurrir, el
desafío no será la revancha, sino algo mucho más difícil y más noble, la
reconstrucción.
Reconstruir confianza. Reconstruir
comunidad. Reconstruir la idea de que la política no es un arma para
lastimarnos, sino una herramienta para vivir mejor.
El 2026 no será mejor por arte de magia. Será
mejor si nos unimos, si empezamos a
organizarnos con sentido, con humildad y con coraje colectivo. Nada
grande en la historia argentina se logró desde el sálvese quien pueda. Todo
lo que valió la pena nació del nosotros.
No busquemos iluminar al otro con una linterna en la cara, busquemos encender una fogata.
No es que no vemos la realidad. Es que
algunos todavía creemos y trabajamos para que el futuro sea más humano, más
justo y compartido.
Y lo seguiremos haciendo para que la esperanza no sea solo un recuerdo, sino la base de de la felicidad del Pueblo y de la grandeza de la Nación.






