domingo, 22 de marzo de 2026

Militar, Cívico y Eclesiástico

Se cumplen 50 años del del golpe del 24 de Marzo de 1976, de un golpe que no fué solo militar, que fue también fué cívico y eclesiástico.

Un Golpe de Estado que trajo la página mas oscura de toda nuestra historia. Una pagina que fue planificada, que nunca fue un error.

Un Plan que se ejecutó con secuestros, torturas, desapariciones, robo de bebés, etc. Etc.  un Plan que dejó 30.000 ausencias. Un Plan que eliminó personas y que intentó eliminar también ideas, destruir la organización del pueblo y sembrar el miedo.

Mientras imponían el terror en las calles, avanzaba la otra pata, que era imponer un modelo económico, un modelo de endeudamiento, de destrucción de la industria nacional, de debilitamiento del trabajo. El objetivo era claro, un país para pocos con un pueblo callado.

Exactamente igual a lo que sucede hoy, el mismo plan económico. Hoy vivimos en democracia sí, pero eso no nos vuelve ingenuos.

No sólo alcanza con recordar estas cosas, hay que entenderlas, comprenderlas y hay que comprometerse. Porque la democracia es una construcción de todos los días, y la memoria colectiva es identidad, por eso es casi una obligación.

La democracia y la memoria colectiva son el camino. Si lo tenemos presente no nos volverá a suceder lo que nos sucedió.

Militar, Cívico y Eclesiástico, tres palabras que duelen, tres palabras que explican una tragedia. La historia no se repite igual, pero hoy rima bastante. 

El 24 de Marzo es un día para reflexionar y también es una advertencia.

Lo impusieron con armas, pero también estuvieron, y están, sectores empresariales que veían, y ven, al trabajador como un problema. Actores civiles que legitimaron, y legitiman aún hoy ese horror. Y también sectores de la iglesia Católica que eligieron estar de ese lado, y no del lado de los que sufrían.

Entre todos tenemos que decirle Nunca Más al terrorismo de Estado. Nunca Más al silencio cómplice. Nunca Más a una Patria arrodillada 

A 50 años del 24 de Marzo de 1976 ¡30.000 veces Nunca Más!



lunes, 2 de marzo de 2026

Dolor Cívico y Vergüenza ajena

Un Presidente de la Nación no solo gobierna, representa, conduce, y si de algo estoy seguro es que un energúmeno lleno de odio no me representa en lo más mínimo.

El tono, los gestos, la forma de dirigirse a opositores y periodistas, habla a las claras de cómo concibe la democracia, si es que la concibe.

Un discurso de Apertura de Sesiones Ordinarias debería ser para ordenar la agenda, tender puentes, marcar rumbo económico y social con claridad.

En un País cansado, con inflación, con pobreza creciente, con empresas cerrando todos los días, con el desempleo creciendo sin parar, con fractura social, la gente no necesita más tensión. Liderar no es gritar más fuerte, no es insultar, no es estar alejado de la realidad.

Lo de Javier Milei fue un desborde total, un desequilibrio enorme. Usar la Apertura de Sesiones como un show de TV, como un acto partidario, es algo muy serio y triste a la vez.

Este 1ro de marzo fuimos testigos de la degradación total de la investidura presidencial, este 1ro de marzo tuve mucha vergüenza, este 1ro de marzo me dolió mi Argentina.

Espero que pase rápido este mandato y demos vuelta de página rápidamente, y que este Presidente, el peor de la historia, se vaya rápido a su casa.

Es por eso que debemos unirnos aún más, debemos organizar la esperanza del Pueblo que se siente a la deriva, porque somos muchos más los que amamos a nuestra Nación, somos muchos más, sólo estamos dispersos.