jueves, 22 de mayo de 2025

DISTOPIA

Nos enseñaron que votar es Libertad, pero nadie nos habló realmente de la Responsabilidad que lleva ese acto de libertad. 

Al día de elecciones lo llamamos "una fiesta democrática", pero cuando la rabia decide más que la razón, no sé si hay algo que festejar. Elegimos por enojo, por fama, por memes... y después nos sorprende que gobiernen los que mejor actúan y no los que mejor piensan... Mediocres con micrófono, inexpertos con eslogan, mayordomos del poder disfrazados de pueblo.

No hay mucho para festejar cuando los que no leen las propuestas votan igual a los que le dicen que tienen que votar. Cuando alguien te convence porque gritó mejor y no porque pensó más. Eso no es una fiesta porque estamos eligiendo desde la bronca, la ignorancia, el resentimiento.

Vivimos en una sociedad de Redes Sociales, dividida, fragmentada, saturada de contenido y carente también de contenido, una ruleta camuflada de derecho donde la democracia deja de ser una garantía de Justicia.

No cuestiono el voto, sino que me pregunto ¿porqué votan como votan?, ¿por castigo?, ¿para que se vayan todos?, votan al que más grita, al que más escupe... Volvieron a la política un espectáculo, y si el pueblo no está formado, informado, ni conectado con un Proyecto Común, la urna se vuelve una ruleta rusa.

Hace no mucho tiempo el voto era para unos pocos, hoy irónicamente todos votan, pero pocos piensan en colectivo. Se vota por el bolsillo, por lo que dice el tiktok, por la promesa vacía, cargada de neurociencia cual producto de marketing. 

Y cuando el resultado es un payaso, un títere, nos preguntamos ¿Cómo pasó esto? ¿Cómo llegamos a esto?... Y la respuesta que encuentro es que nunca fue una elección racional, fue emocional, instintiva, viral. Y el poder real lo sabe, por eso no busca convencerte, busca entretenerte; te ofrece un candidato que dice lo que está pensando, y que no piensa lo que está diciendo. Uno que insulta mejor, que grita más fuerte, que posa como salvador pero obedece como empleado. No te ofrece política, te ofrece personaje.

Y no es solo culpa de la política, es un síntoma cultural, una consecuencia directa de haber reemplazado educación por marketing, Filosofía por autoayuda, lectura por reacción, pensamiento por consumo.

Si no cultivamos el pensamiento no debemos sorprendernos porqué llegan al poder los que llegan. Entonces las elecciones terminan siendo una ilusión de haber decidido libremente. 

Hoy la democracia no está garantizando Justicia, está legitimando lo que sea que gane, incluso si lo que gana es el desastre mismo, y lo más grave es la repetición, la falta de memoria, porque esto ya lo vivimos varias veces a lo largo de nuestra historia. Te dicen una cosa pero su único fin es el de implantar un modelo económico para los mismos pocos de siempre.

Hoy gobiernan influencers con corbata, gente que no sabe legislar pero sí saben viralizar. Y la política así deja de ser un proyecto común y es solo una campaña más.

Cuando la ignorancia se vuelve mayoría el poder no se disputa, se entrega con aplausos y al grito de VLLC.




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