viernes, 20 de febrero de 2026

Ecos del 2000 que no aprendimos: de la Banelco al presente

El recuerdo es muy claro, días de muchos nervios, de mucha tensión, una Argentina convulsionada, lo recuerdo como una olla a presión a punto de hacer ebullición.

Yo viví de adentro el debate de la "Ley Banelco", vi como en nombre de la "modernización" (ya en esa época usaban esa palabra) se pretendió debilitar la columna vertebral de nuestra Nación, el Movimiento Obrero. Se quiso alterar el contrato moral de nuestro País.

Aquella vez la lucha fue más frontal, una CGT liderada por Hugo Moyano, y unos legisladores que daban la talla de la situación, liderados por los Diputados que venían del palo gremial: Saúl Ubaldini, Lorenzo Pepe, Oraldo Britos, Alfredo Bravo, mi viejo Beto Sebriano, y tantos más. 

La lucha se dio adentro y afuera del Palacio del Congreso, debate, discusiones, sobres por debajo, votación, marcha, protesta, etc etc. Un sinfín de hechos vergonzosos que suceden también hoy. Pero no había cruces de vereda, ni tibios, ni lacayos.

Recuerdo a mi viejo no poder dormir esas noches, se percibía que estábamos yendo como país hacia un precipicio. Quiso el destino, o vaya a saber qué, que coincidieran esos años, en ese lugar y en ese momento, personas con mucha historia gremial y política muy fuerte.

Lo que pasa hoy nos demuestra que no aprendimos nada. Aquello, aquel modelo fracasó estrepitosamente y luego explotó todo, nos rompimos en 24 pedazos. Esta vez tampoco va a terminar bien, la pelea va a seguir en la calle, en la justicia, en el Congreso y en cada rincón del país.

La historia nos está colocando frente al mismo dilema, cambiaron los nombres, cambiaron los discursos, pero la batalla es la misma: los derechos laborales, esos que nos hicieron grande como sociedad.

Si algo nos enseñaron los protagonistas de aquel 2000 es que el movimiento obrero y los legisladores no están para aplaudir reformas que nos precaricen, que están para defender la Justicia Social y al Pueblo todo.

La historia si la olvidamos busca repetirse, y el peronismo cuando recuerda quien es, ese ADN argento, no retrocede, mucho menos traiciona ni claudica, como vemos a varios hoy.

Para ser un país fuerte, necesitamos a trabajadores fuertes, para tener trabajadores fuertes necesitamos Sindicatos fuertes. Nadie se salva solo acá.

Cómo decía Saúl: "Aquí ni la fuerza, ni la represión, ni el ánimo separatista del gobierno, va a poder con la fortaleza de los trabajadores, que somos los que elaboramos la grandeza nacional". 

La Resistencia de los trabajadores contra este gobierno perverso, cruel, entreguista y grotesco, acaba de empezar, un poco tarde, pero empezó. La historia nos va a juzgar como Generación. La pregunta no es si esta Reforma es necesaria o no, ni qué tipo de Reforma lo es, la pregunta es hasta donde vamos a dejar que nos bastardeen. 

El que no lo entiende que repase nuestros últimos 50 años, porque cada vez que avanzaron contra el trabajador, llámese Martínez de Hoz, llámese Menem, llámese De la Rúa, llámese como se llame, el que retrocedió fue todo nuestro País.

Que el día de mañana cuando nuestros nietos nos pregunten que hicimos por el país en éstos años, que la respuesta sea: que buscamos esa Argentina grande con que San Martín soñó, y no el estar arrepentidos por no haber hecho nada. 

¡Seamos consecuentes con nuestra historia! ¡Seamos patriotas! ¡Seamos Argentinos!




martes, 27 de enero de 2026

MANIFIESTO POR EL BIEN COMÚN

Vivimos tiempos donde la política parece haberse olvidado de su razón de ser.

Demasiadas veces se discuten nombres, cargos, internas y estrategias, mientras la vida real de la gente sigue esperando respuestas.

Frente a ello, elegimos pararnos en un lugar claro: el BIEN COMÚN. 

No como consigna de ocasión, no como frase bonita, sino como principio rector de cada palabra, cada decisión y cada propuesta.

Creo que hay ideas que no envejecen, porque tocan algo esencial de lo humano.

Hace más de dos mil años, Jesús nos dejó una enseñanza simple y revolucionaria: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” No hablaba solo de fe. Hablaba de convivencia, de responsabilidad mutua, de comunidad.

Mucho más acá en la historia, Juan Domingo Perón tradujo esa misma verdad al lenguaje del pueblo argentino cuando dijo: “Para un argentino no puede ni debe haber nada mejor que otro argentino.” No era una frase contra nadie, era una afirmación ética: nadie puede realizarse plenamente si el otro queda atrás.

Y hoy decimos, de una manera directa y profunda, "la Patria es el otro".

Distintas épocas, distintos contextos, un mismo hilo conductor. Ese hilo atraviesa religiones, movimientos populares, culturas y generaciones. 

En África lo llaman Ubuntu: soy porque somos. Acá, en nuestra tierra, lo llamamos Comunidad Organizada, Justicia Social, Bien Común.

No son conceptos abstractos, son una forma concreta de mirar la realidad y actuar en ella.

Creo en una política que incluye y ordena, no que enfrenta y divide. Creo en un Estado presente, pero inteligente; fuerte, pero humano, cercano.

Un Estado que cuide a los más vulnerables y que acompañe el esfuerzo, el trabajo y la producción sin abandonar a nadie.

Creo en la Justicia Social como equilibrio ético, que todos tengan oportunidades reales, que el mérito exista, pero con piso parejo, que el desarrollo individual tenga siempre sentido colectivo.

No creo en salvadores ni en iluminados. Creo en Comunidades Organizadas, en dirigentes formados, en ciudadanos comprometidos. 

No creo en el poder como un fin en sí mismo, creo en el poder como Servicio, que se ejerce con humildad y se rinde con transparencia.

Tenemos una gran responsabilidad generacional. Cada tiempo necesita nuevas miradas, nuevas herramientas y nuevos acuerdos, sin perder las raíces que nos trajeron hasta acá.

Hablo desde una convicción: cuando el centro de la política deja de ser el Bien Común, la política pierde sentido y la sociedad también pierde. El Bien Común está por encima de cualquier interés sectorial, personal o circunstancial. Por encima de cargos, de disputas, de egos.

Gobernar, legislar, gestionar y militar deberían responder siempre a una sola pregunta: ¿esto mejora la vida de la comunidad o solo acomoda a algunos?. Si la respuesta no es clara, el camino tampoco lo es.

Debemos volver a poner a la persona, a la comunidad y a la dignidad humana en el centro. 

El futuro no se hereda, el futuro se prepara, y se prepara con valores claros, con principios firmes, y con una política que vuelva a animarse a servir.

Ese es el camino, Ese es el hilo que nos guía. Ese es el compromiso asumido. Porque nadie se salva solo. Y porque soy un convencido de que, si caminamos juntos, nadie queda atrás.

¡Otra Argentina, que incluya a todos, es posible!




sábado, 27 de diciembre de 2025

DEBEMOS UNIRNOS

Hay un par de preguntas que hace tiempo nos venimos haciendo muchos ¿Cómo puede ser que haya argentinos que sigan apoyando a un gobierno cruel, deshumanizante, ignorante y corrupto, aun cuando ese mismo gobierno los perjudica abiertamente y a los gritos? ¿Cómo caímos tan bajo como sociedad para apoyar a esto?

La respuesta fácil sería decir “ignorancia”. La tentadora, decir “odio”. La cómoda, decir “fanatismo”. Pero ninguna de esas respuestas me termina de explicar.

Entonces caigo en la reflexión de que no estamos ante un fenómeno ideológico. Estamos ante un fenómeno emocional.

Muchísima gente no votó un proyecto, no eligió un rumbo, eligió romper algo.

Años de frustraciones y promesas incumplidas generaron una enojo profundo.

Milei no ganó por sus ideas, que son viejas, fracasadas y dogmáticas. Ganó porque supo canalizar la rabia. En ese contexto, la crueldad se confundió con coraje. La violencia verbal, con sinceridad. El ajuste salvaje, con orden. Decir sin filtro pasó a ser “decir la verdad”. Lastimar pasó a ser “poner límites”. Quitar derechos pasó a ser “sacar privilegios”.

No es una falla intelectual, es una desorientación ética.

Cuando lo colectivo decepciona, el mensaje implícito es brutal pero seductor: si te va mal, es culpa tuya. Ya no hay que pensar en el otro, ni cargar con la injusticia estructural. Cada uno pelea solo. Aunque pierda.

A eso se le suma otra capa igual de potente: el antiperonismo como identidad, el gorilismo. Para una parte de la sociedad, odiar al peronismo se volvió más importante que vivir mejor.  Aunque el ajuste los golpee, aunque pierdan derechos, aunque su vida empeore, sostienen el apoyo porque “al menos no gobiernan los otros”. No es algo racional.

Milei no construye futuro, fabrica enemigos, ofrece venganza simbólica. Y eso, en una sociedad cansada, funciona.

Quizás el error nuestro sea creer que a estas personas se las puede “convencer” con argumentos. Nadie cambia de idea cuando lo corrigen desde arriba. Las personas cambian cuando algo interno se quiebra y encuentran un lugar humano donde caer.
Por eso no sirve gritar “yo tenía razón”. Sirve preguntar ¿en qué te mejoró la vida todo esto? 
Sirve escuchar, sirve nombrar las consecuencias concretas, sin soberbia.

Este modelo no va a caer por discursos, va a caer por sus políticas de ajuste y de odio.
Y cuando eso ocurra, porque va a ocurrir, el desafío no será la revancha, sino algo mucho más difícil y más noble, la reconstrucción.

Reconstruir confianza. Reconstruir comunidad. Reconstruir la idea de que la política no es un arma para lastimarnos, sino una herramienta para vivir mejor.

El 2026 no será mejor por arte de magia. Será mejor si nos unimos, si empezamos a organizarnos con sentido, con humildad y con coraje colectivo. Nada grande en la historia argentina se logró desde el sálvese quien pueda. Todo lo que valió la pena nació del nosotros.

No busquemos iluminar al otro con una linterna en la cara, busquemos encender una fogata.

No es que no vemos la realidad. Es que algunos todavía creemos y trabajamos para que el futuro sea más humano, más justo y compartido.

Y lo seguiremos haciendo para que la esperanza no sea solo un recuerdo, sino la base de de la felicidad del Pueblo y de la grandeza de la Nación.





miércoles, 10 de diciembre de 2025

¿Por qué la Filosofía Justicialista?

En este último tiempo, del 2023 a hoy más precisamente, que mucho me he puesto a pensar en cómo pasamos de ser el país más avanzado, revolucionario y moderno de América Latina, a convertirnos en esto: un mamarracho, una vergüenza, una colonia, Costa Pobre, un hazme reír, como quieran llamarlo.

Y la respuesta es siempre la misma, volver a esa corriente nacional, a ese ADN bien argentino, que fue el faro del mundo desde lo filosófico, lo político, lo económico y lo social: El Justicialismo. Eso que nos hizo ser admirados por todos.

Para que se entienda a que me refiero, si te enoja que a tu familia o a tu vecino le vaya mal, si te enoja que se regale el país, si te enoja que unos pocos se lleven todo mientras la gran mayoría se hunde en la pobreza, entonces sos justicialista. Que no es otra cosa que mirar todo desde la Justicia Social.

Esta filosofía es la ética del Pueblo argentino, pero de un pueblo en movimiento, no estático, en movimiento ante un país herido, dividido, desesperanzado. Una filosofía que entiende que la política debe servir a la felicidad del Pueblo y a la grandeza de la Nación. Si no mejora la vida de la gente no tiene sentido, no sirve.

Paso a enumerar, para mí, aquello a lo que tenemos que detenernos a pensar entre todos:

1.     El Justicialismo, un equilibrio humano

Hoy la desigualdad pega más fuerte, como hace décadas no pegaba. Hoy la Justicia Social debe garantizar el plato de comida en cada hogar, defender el salario, recuperarlo, para que vuelva a ser digno, reactivar la economía desde abajo. Hoy la Justicia Social es una urgencia

Y acá es donde toma real importancia las 3 banderas del Justicialismo: Tener Independencia Económica, o sea que la economía nuestra esté al servicio del desarrollo nacional y no de intereses ajenos. Para con ello lograr la Soberanía Política, que no es otra cosa que las decisiones se tomen acá y no en embajadas ni en otros países, y siempre esas decisiones apuntadas a la Patria. Una vez logrado estas dos banderas, buscar la Justicia Social, que es la justa redistribución de la riqueza, es lograr que ningún argentino quede afuera de la mesa común.

2.      La Comunidad Organizada

Una visión profundamente humanista, donde todos los actores de la sociedad participen, el Estado, los trabajadores, el sector productivo, las Organizaciones Libres del Pueblo, los emprendedores, empresarios, etc.

El Ser humano no existe aislado sino integrado en una Comunidad que lo contiene y lo sostiene, y también que lo proyecta.

Rechazar el individualismo feroz que reina hoy en día, como también rechazar el colectivismo que aplasta, es de eso que nos hablaba Juan Perón cuando nos decía que somos una Tercera Posición, somos un justo medio, un equilibrio armonioso. Es tener una libertad personal en un marco de responsabilidad social.

3.      El Pueblo, Sujeto histórico y espiritual

E Pueblo como protagonista de un proceso histórico. Hoy ese Pueblo, que somos todos, está cansado, enojado, desorientado. Entonces está mirando mucho, observando muy atento a quienes realmente están en esta dirección. Pero con desconfianza. Entonces hay que volver a enamorarlo, mostrarle que la fe y la esperanza no son un recuerdo, sino que es hacia donde tenemos que construir.

4.      El Trabajo como dignidad

Que vuelva a ser el motor de la realización personal, esa herramienta de construcción colectiva. Cuidar y proteger a los empresarios y a las Pymes por supuesto, pero con derechos laborales, con sindicatos fuertes, con cooperativas fortalecidas. Hay que entender que sin trabajadores fuertes no hay Nación fuerte.

5.      El Estado como garante del Bien Común

El Estado es el mejor aliado que tiene el Pueblo, es quien garantiza que las inequidades se reduzcan. Es quien interviene ante las injusticias, y también saber retirarse una vez que la Comunidad se organiza.

Debe ser el promotor del desarrollo nacional.

6.      El Amor como política

Hoy en día esto es muy importante entenderlo, porque estamos viviendo en tiempos de mucho resentimiento, donde reina la política del odio, del sálvese quien pueda. Hoy la Redes Sociales, los Medios de Comunicación, los oportunistas, propagan ese odio, lo organizan y lo inculcan, y se alimentan de él, porque es fácil y vende.

Evita nos enseñó que “donde hay una necesidad, nace un derecho”, ese es nuestro norte. La política es servicio, es entrega, es responsabilidad, es compromiso, en definitiva es Amor.

7.      Las 20 Verdades

Ahí está la base moral del Justicialismo. Una mezcla de una filosofía popular (arandú), de doctrina práctica, de espiritualidad y de disciplina.

En mi libro “Juan Domingo Perón, su pensamiento”, hago un intento de explicarlas y traerlas a la actualidad.

Habla de movimiento, de pueblo, de justicia, de organización, de lealtad, de un destino colectivo. Es en resumen una propuesta humana, donde cada argentino pueda vivir bien, trabajar con dignidad, participar del destino común y servir a la Patria.

 

Cerrando este 2025, estamos atravesando una tormenta política, económica y social, y asoma un 2026 igual o peor. Hay  mucha incertidumbre, hay desilusión, hay hartazgo en gran parte de la sociedad.

Por eso esta filosofía es una mirada humanista, para volver a encontrarnos entre todos, organizarnos y levantarnos.

Hoy tenemos un desafío como Sociedad, que es reconstruir nuestro país desde la Dignidad Humana, desde la Unidad Social. ¡Hagámoslo!

 



miércoles, 26 de noviembre de 2025

VOLVER A HUMANIZAR LA POLÍTICA

Siempre decimos y repetimos que la política es la mejor herramienta para el cambio social, para mejorar lo que creemos que está mal en la sociedad. Pero esa sería una definición muy acotada de lo que es la política. También es la que proporciona mecanismos para la resolución de conflictos de manera pacífica, la que busca el bienestar social mediante la gestión de asuntos públicos, la que protege los derechos de los ciudadanos, la que mediante políticas sociales busca reducir inequidades, y un montón de beneficios más.

La política debe ser humana porque está ligada directamente al ser humano y su necesidad de vivir en una Comunidad Organizada para alcanzar el bien común, para tener una vida digna.

Pero, lamentablemente, lo que hoy vemos es que cada día la política se está alejando un poquito más de la gente, se está deshumanizando, y eso es muy peligroso, porque cuánto más fría se vuelve la política todo empieza a tambalear.

Hoy ponés un canal y ves denuncia tras denuncia contra alguien de un color político; ponés otro canal y ves denuncia tras denuncia contra otro color político. Todo es un circo, todo es un show.

Hay muchos que disfrutan tomar decisiones desde el enojo, desde la soberbia, desde la crueldad. Hoy esa crueldad grita “libertad”, nosotros gritamos y buscamos “igualdad”, “equidad”. Pero el pueblo está esperando la “fraternidad” entre todos, quizás eso sea el acto más revolucionario hoy en día en un mundo tan egoísta.

Volver a humanizar la política es pararse de ese lado, del lado del pueblo, porque se está gobernando realidades humanas; es pensar en el plato de comida de las familias, es pensar en el futuro de los jóvenes, en los jubilados; es entender que la Patria es el Otro, que la Patria no es un negocio de unos pocos; es entender que el Estado es el mejor aliado que tiene el pueblo.

Humanizar la política es militancia, la militancia del encuentro, de la mano tendida, del abrazo, de la empatía, de la construcción colectiva. Es también levantar más alto la bandera de la Justicia Social. Esa es la política que aprendimos, la política en la que creemos, una política simple, clara, popular, profundamente humanista, profundamente cristiana; una que construye en lugar de destruir, una que cuida, no que ajusta.

Humanizar la política no es debilidad, es justamente lo más fuerte y patriótico que podemos hacer, porque buscando el bien de los demás, vamos a encontrar el nuestro.




jueves, 20 de noviembre de 2025

Abróchense los cinturones

"Abróchense los cinturones" dijo el apátrida. Anticipando más ajustes, más reformas sin planificación ni consenso. 

Todo improvisación, con el único fin de seguir siendo lacayos del norte.

Cómo Pueblo ya sabemos lo que nos están queriendo decir: menos derechos, menor salario (más aún), menos Estado y más sufrimiento para las familias. ¿Porqué tienen miedo de contar de qué se tratan esas reformas? ¿Será que quieren esconder el daño que provocan?

Lo que viene no puede ser más castigo. No es progreso si todos vivimos cada día un poco peor 

Un país no se gobierna con slogans, se gobierna con política, políticas que cuidan el trabajo, la producción, la vida cotidiana de la gente.

¡No podrán con el Pueblo! ¡A la larga o a la corta les hará tronar el escarmiento!




jueves, 13 de noviembre de 2025

Algo de la Filosofía UBUNTU que debemos replicar

La filosofía del UBUNTU en la importancia de la Comunidad y la interconexión entre las personas. Se basa en la creencia de que el bienestar individual está estrechamente ligado al bienestar de la Comunidad, y que la armonía y la cooperación son fundamentales para lograr una sociedad justa y equitativa.

 

Algunos principios claves de esta filosofía incluyen:

Ø  La Interconexión: Todos estamos conectados y somos parte de una Comunidad más amplia.

Ø  La Reciprocidad: Nuestros actos tienen impacto en los demás y debemos ser conscientes de las consecuencias de nuestras acciones.

Ø  La Empatía: Debemos tratar de entender y compartir los sentimientos de los demás.

Ø  La Solidaridad: Debemos trabajar juntos para lograr el Bien Común.

Ø  La Humildad: Debemos reconocer nuestra propia vulnerabilidad y limitaciones.

 

Contiene una filosofía de vida que es transversal e independiente de cualquier país, cultura, religión o afiliación política. Es una forma de estar en el mundo.

 

Propone que cada uno aprenda a encontrarse a sí mismo (a hallarse), y a los demás, comunicándose, preservando y realizando la individualidad de unos y otros.

 

Hay conceptos muy ligados a UBUNTU:

a.       Ética del Cuidado: Vivimos en un mundo de velocidad e inmersión digital efímera.

Lo importante es el cuidado, la atención, la protección, la relación, todo ello intrínseca a la esencia del ser humano. Cuidarme a mí mismo, cuidar a los demás y cuidar el planeta conduce a ese sentido y propósito, a menudiiluminado u oculto por una sociedad que se ha convertido, en muchos aspectos, deshumanizante.

b.      Construcción de Puentes: En un mundo cada vez más fragmentado, y a menudo radicalizado, en el que el miedo suele ser el motor de decisiones con consecuencias trágicas, es necesario crear una cultura de puentes y capacitar a un número cada vez mayor de constructores de puentes personales, territoriales, generacionales, culturales y entre civilizaciones, para la creación de un mundo cohesionado, solidario, digno y más humano.

Ser un constructor de puentes es una característica esencial de un líder de servicio.

c.       Liderazgo de Servicio: El liderazgo de servicio, centrado en el bien común, busca generar consensos y movilizar la voluntad colectiva, en busca de soluciones a problemas concretos.

No e sun liderazgo centrado en un solo individuo, en la verticalidad jerárquica o en la lógica del poder, sino que se centra en la capacidad de una persona, en su modo relacional, interdependiente y colaborativo, para potenciar las capacidades de los demás por el bien común.

El autoconocimiento, la confianza en sí mismo, la resiliencia, la empatía y el servicio, son esenciales para aquellos que desean ser líderes de servicio.

Conociéndose a sí mismo, Confiando en nuestros talentos, Creyendo en nuestra capacidad para superar adversidades y Sintiendo con el otro es que podemos Servir.

Servir es el punto de partida y también de llegada de un proceso circular de construcción individual, creciente y simpre incompleto.

 

El Líder de Servicio está motivado por un deseo profundamente arraigado de marcar la diferencia en la vida de los demás y del mundo que lo rodea.

 

Decía Martin Luther King “No se requiere un título universitario para servir. No es necesario que haya un acuerdo entre sustantivo y verbo para servir. Sólo se necesita un corazón lleno de gracia. Un alma creada con amor”.




 

martes, 28 de octubre de 2025

NI RESIGNACIÓN NI DERROTA, ORGANIZACIÓN Y FUTURO

¿Hubo un cambio profundo en las convicciones del Pueblo Argentino? Definitivamente NO. Lo que hay es incertidumbre mezclada con algo de miedo. Pero ello no significa que hayan dejado de creer en la Justicia Social, o en la Comunidad Organizada.

No debemos juzgar al Pueblo, sino entenderlo. El Pueblo no traiciona, se cansa. Nos toca saber escuchar y comprender. Nuestro Movimiento no se construyó desde el resentimiento, se construyó en la Fe y en la Esperanza.

Debemos leer todo esto con humildad. El Peronismo es la única opción que verdaderamente abraza a todos, y ese abrazo contenedor, cálido y humano, va a hacer mucha falta en estos años que se vienen.

Desde Formosa tenemos la enorme responsabilidad de mantener viva esa llama, de ser ese Faro que necesita el Pueblo. Nuestro Modelo Formoseño es la prueba concreta de que se puede gobernar para todos y con todos adentro. Mientras en otros lugares reina la confusión, nosotros debemos seguir avanzando con unidad y organización. Eso es lo que nos distingue y eso es lo que debemos cuidar.

Estamos atravesando tiempos en donde algunos creen que la Libertad se construye sin Comunidad y con egoísmo, y que el progreso se logra sin Estado.

Nosotros sabemos que sin Justicia Social no hay Libertad posible y que el Estado no es enemigo del Pueblo, sino su herramienta más noble.

No nos mueve el miedo ni la bronca, nos mueve la convicción de que este Modelo, de Unidad, de Organización, de Trabajo, de Amor al Pueblo, es el camino correcto.

Debemos ser lo que siempre fuimos: Movimiento y no estructura, Esperanza y no administración, Unidad y no internismo estéril.

Debemos volver a ser esa voz de los que están gritando con desesperación, con desilusión y en soledad.

Y recordar lo que decía Aturo Jauretche: “No hay derrota definitiva para los pueblos que todavía sueñan”.





martes, 14 de octubre de 2025

Porqué es importante votar

Votar es decir yo participo, yo decido, yo quiero construir una sociedad mejor para los míos .

El voto es quizás una de las responsabilidades colectivas más importantes que existen, porque decido por mí, pero también por mi familia, por mi barrio, por mi ciudad, por mi provincia y por mi país. 

Es también el resultado de muchas de luchas colectivas, de mucha sangre derramada. Siempre decimos que somos una provincia joven, pero como sociedad democrática somos más jóvenes aún, ya que es recién desde el '83 que podemos votar con total libertad. Antes éramos territorio nacional, después el peronismo estaba proscripto, y así.

El voto es también una herramienta de igualdad, todos somos iguales al votar, nuestro voto vale lo mismo que el de cualquiera.

Mí generación heredó la democracia, no nos tocó luchar para tenerla, y es por eso que nuestra responsabilidad como generación es mantener viva la llama de la democracia, promoviendo el diálogo, educando en valores éticos, enseñando que se puede disentir sin destruirnos. Buscar las coincidencias y no las diferencias. Y una de esas coincidencias es la democracia, es construir la sociedad que queremos.

La democracia se defiende y se fortalece con el voto. Y acá es válido entender el enojo de algunos porque la democracia no solucionó algunos problemas estructurales de la sociedad, porque como todo sistema hecho por los hombres tiene fallas, pero es lejos el mejor sistema para cambiar lo que está mal en la sociedad que vivimos.

Vivimos en tiempos en que hay mucha desconfianza y descreimiento de la política, pero la política se mejora acercándonos, no alejándonos. La política es una herramienta con la que podemos hacer grandes cosas, y la llave que abre esa herramienta es el voto.

Cuidemos las instituciones, elevemos los valores de empatía, de compromiso, de responsabilidad, que no cualquiera ocupe cualquier cargo. Saquemos de todo esto el odio, porque nada bueno se construye desde ahí. 

Votemos, porque nuestro futuro lo decidimos nosotros, no cualquier embajador o presidente de un país extranjero.



miércoles, 24 de septiembre de 2025

Recuperar la Cultura Política

Navegando en Internet, encuentro al compañero cuya cuenta es "popurrí" haciendo el siguiente análisis, que me pareció justo justo.

"Antes, en las casas de nuestro País, se discutía de política en las sobremesas .

Tu viejo te contaba quien era Perón, tus abuelos te contaban de la vuelta a la democracia, en las cenas de fin de año, los tíos discutían acaloradamente, pero sabían de lo que hablaban.

Hoy la política es un meme de Milei hablando de sus perros, o disfrazado de cosplayer, o sus seguidores ridiculizándose al extremo.

Siempre nos preguntamos "¿Que nos pasó? ¿Cómo llegamos a esto?"

Y la respuesta es que nos están vaciando la cabeza a propósito.

Los jóvenes no saben quién fue San Martín, Belgrano, Rosas, etc. Cómo fueron derrocados los gobiernos constitucionales, o cómo Menem moldeó al país que heredamos.

Todo se volvió chicanas, insultos y contenido viral. La política de volvió en espectáculo.

Argentina siempre fue otra cosa, a diferencia de la mayoría de los países de la región siempre fuimos un país con conciencia política real, con discusión, con movilización, con cultura política.

Un pibe de 17 años en los '70 sabía más de política que cualquier universitario de hoy, y eso habla de la tragedia cultural que vivimos.

Nos quieren convertir en usuarios, no en ciudadanos. Nos quieren convertir en público, no en pueblo.

Por eso recuperar la cultura política no es nostalgia, es apostar por las futuras generaciones. Que algunos sigan pensando ya es un acto revolucionario. No permitamos que la política se convierta en un entretenimiento vacío".

Siempre, siempre, estamos a tiempo de volver a ser esa Argentina grande con que San Martín soñó.




domingo, 7 de septiembre de 2025

La Patria es el Otro vs La Culpa es del Otro

El General nos enseñó en una de las 20 Verdades Peronistas, que "para un Argentino no puede ni debe haber nada mejor que otro Argentino", hoy decimos "La Patria es el Otro", el mismo hilo conductor.

En nuestro País, las consignas políticas nunca son casuales, expresan modelos de país, formas de entender y de comprender la realidad.

Cuando abrazamos la idea de que la Patria es el Otro, lo hicimos desde una convicción profunda: el futuro solo se construye desde la solidaridad, el encuentro y la justicia social. Este lema sintetiza esa frase griega que también la levantó el General "Nadie se realiza en una Comunidad que no se realiza". No hay Patria posible si no es con todos adentro.

Muy distinto es el camino que eligió este Presidente y su gabinete. Su práctica cotidiana, más allá de algunos discursos, encierra otro lema "La culpa es del Otro". Todo lo que no funciona, todo lo que duele, todo lo que se desmorona, encuentra siempre un responsable ajeno. Los errores, según ellos, no son propios, la crisis no es producto de sus decisiones, siempre es la "casta", el Congreso, los Gobernadores, Los Periodistas, el PJ, etc. etc. Nunca él o ellos.

Mientras "La Patria es el Otro" nos invita a reconocernos en el prójimo, nos invita a tender puentes, nos invita a organizarnos como comunidad. "La Culpa es del Otro" nos empuja a la fragmentación, a la sospecha permanente y al sálvese quien pueda. Uno es un lema de UNIDAD, el otro divide y se esconde en excusas.

Milei y los suyos necesitan asumir responsabilidades, no esquivarlas. Los argentinos necesitamos liderazgos con humildad y coraje, no liderazgos con crueldad, resentimientos y desprecio. Porque un país no se construye culpando a los demás, sino trabajando con los demás.

La disyuntiva es clara: o elegimos el camino de la solidaridad y la comunidad organizada, o nos resignamos a vivir en la Argentina del egoísmo.

En definitiva, mientras el peronismo nos enseña que la Patria se agranda en el encuentro con el otro. Milei nos quiere condenar a una Argentina donde siempre la culpa será del otro. La primera es una bandera de futuro, la segunda un refugio de cobardía.





miércoles, 3 de septiembre de 2025

De Tato a Rial, la historia se repite como farsa

 "Cuando la censura se vuelve canción"


En los ´90, cuando la Jueza Servini de Cubría decidió censurar al genio de Tato Bores, no hizo más que darle un regalo: la inmortalidad popular. Porque el humor argentino respondió como sabe hacerlo: con ironía. Y así nació la inolvidable "La Jueza Barú-Budú-Budía", una canción que convirtió a la censura en chiste y a la Jueza en personaje de historieta y símbolo de autoritarismo ridículo.

Treinta años después la historia se repite pero con otros protagonistas. Esta vez no es un Juez electoral, sino la hermana del Presidente y Secretaria General de la Presidencia. Quien intenta desde el poder "disciplinar" a periodistas, marcarles la agenda y querer decidir quien habla y quien calla.

El destino suele ser cruel con quienes creen que tienen  poder para silenciar. Porque en nuestro país, cada intento de censura termina volviéndose contra el censor. Hoy, como ayer, la respuesta será la creatividad popular. Y, quizás, en cualquier esquina, empiece a escucharse ese estribillo con su nueva protagonista: "Karina Barú-Budú-Budía", que ya viene del popular "Alta coimera, K....es alta coimera".

Si Servini quedó para siempre en la memoria colectiva gracias a una canción, hoy lo será Karina, y así lo que pretendía ser control, se convierte en caricatura.

Al fin y al cabo, como decía Tato, la risa es el único remedio contra la soberbia del poder.

¡VERMOUTH CON PAPAS FRITAS Y GOOD SHOW!




lunes, 21 de julio de 2025

LA PERVERSIÓN COMO FORMA DE GOBIERNO

¿Perversión o Justicia Social? realmente me resuena muy fuerte tener que plantear esta pregunta. Pero es importante hacerla en este nuestro país. Siento muchas veces que no estamos gobernados por hombres , sino que gobiernan la sombras.

Javier Milei no sólo es un personaje, es un instrumento del Poder Económico más brutal que ha tenido el país desde la dictadura. Incluso estoy convencido que esto no es un gobierno sino que es un experimento social: ver hasta aguanta el pueblo sin rebelarse, sin salir a las calles.

El desprecio por el otro y la glorificación del egoísmo es moneda corriente. Este gobierno convierte al individualismo más crudo en virtud. La solidaridad está vista como un obstáculo, el Estado como un enemigo y la Comunidad como algo peligroso. Todo esto pervierte al contrato social; en lugar de cuidar al que menos tiene se lo responsabiliza por su situación. El egoísmo es para ellos una política pública.

Normalizan el sufrimiento. A este brutal ajuste lo celebran y lo llaman libertad. Quieren hacer pasar por valentía lo que en realidad es crueldad social y por plan económico lo que es abandono.

Es el gobierno del narcisismo desatado. El poder deja de ser una herramienta para transformar la realidad y se vuelve un escenario para alimentar egos. 

Este gobierno es perverso, no por insulto, sino por diagnóstico. Pervierte los valores fundamentales del pacto democrático. Invierte el sentido de la política que es servir al pueblo, y gobierna desde el desprecio, la crueldad, el odio y la mentira. 

Estamos viviendo una era digital, donde el poder ya no se disputa solo en las calles y en las urnas. Hoy también se juega en las Redes, donde la desinformación, la manipulación y la crueldad son moneda corriente. Desde ahí utilizan como herramientas preferidas tres fenómenos: Discurso de Odio, Deepfake y Trolls.

El Discurso de odio es cuando la palabra se convierte en un arma. No son simples opiniones, es violencia, son mensajes que promueven la discriminación, el clasismo, la misoginia o la estigmatización. Lo vemos cuando utilizan adjetivos como "planeros", "kukas", "Feminazis", "militantes pagos", "negros de mierda", etc. etc. Son palabras que no buscan debatir ideas sino deshumanizar al otro, sembrar odio y justificar políticas de exclusión. No quieren libertad de expresión, quieren libertad para destruir al que piensa distinto.

Una Deepfake es la mentira con rostro. Son videos o audios manipulados mediante Inteligencia Artificial que hacen parecer reales cosas que no son. Alguien diciendo algo que no dijo. Un referente social cometiendo un acto que jamás hizo. Como ejemplo podemos ver lo que le están haciendo a la periodista Julia Mengolini. Y cuando todo es falso hasta la verdad pierde valor.

Los Trolls son soldados digitales del caos. No solo insultan, son usuarios a veces humanos, a veces bots, cuyo trabajo es atacar, confundir, desmoralizar y ensuciar. Operan en manada, repiten guiones, agreden y viralizan mentiras. Coordinados por agencias de comunicación del gobierno. No buscan dialogar, buscan silenciar. Si no pueden ganar con la verdad, van a intentar destruir al que la dice.

Hoy estamos gobernados por por gente que no les interesa construir futuro sino que destruyen el presente. El odio para ellos es una política de estado, la mentira es una estrategia y el cinismo es su discurso oficial.

La libertad de expresión cuando se invoca para justificar el odio, el negacionismo, la violencia o el desprecio por los derechos humanos, ya no estamos hablando de libertad, estamos hablando de apología del delito. Cuando se reivindica la dictadura no es opinión, es apología del delito. Cuando se incita al odio contra periodistas, empleados públicos, pobres, etc, no es libertad, es discurso discriminatorios. Cuando se festeja la represión o el hambre del otro, no es sátira, es perversión.

La palabra puede construir puentes o levantar muros, puede liberar o puede oprimir. No debemos apoyar esa libertad del poderoso para pisar al débil, sino la verdadera libertad, la que abre caminos. En democracia la palabra es sagrada. Hoy muchos nos preguntamos ¿todo se puede decir? ¿todo está permitido?

Frente a esto la respuesta debe ser ética, solidaria y profundamente humana. Frente a esto debemos recuperar el Proyecto Nacional, Popular y Justo. Frente a esto Formosa es un faro, es un modelo de contención a tanta crueldad neoliberal, Formosa es un refugio de un País que duele. 




domingo, 15 de junio de 2025

70 Años de odio

Se cumplen 70 años del bombardeo a Plaza de Mayo, una masacre silenciada, una herida abierta. 

El intento de matar a Juan Perón hizo que bombardeen una plaza abierta llena de personas del País que dicen defender.

Hoy ya no tiran bombas reales, las tiran desde los medios de comunicación, desde las redes sociales, con el mismo odio que bombardearon al General.

Al igual que hace 70 años hoy intentaron matar a Cristina, y al igual que aquella vez no pudieron entonces usan al partido judicial.

Varios puntos en común, un pueblo cansado y golpeado, un líder amado por su pueblo, y el odio presente. Siempre el odio del mismo lado, del lado de esos que les revienta que sea el Pueblo, el Peronismo, quien les baile en el Balcón.

Al igual que hace 70 años no podrán, porque el Pueblo siempre vence. 

¡Nunca serán felices! ¿Quieren serlo? Vengan con nosotros, les enseñamos.




martes, 10 de junio de 2025

La Cruz de la Historia siempre la cargan los Pueblos

Justamente son los Pueblos los que soportan las consecuencias negativas de algunos eventos históricos.

A lo largo de nuestra historia han sido muchos los ejemplos en dónde fue el pueblo el que cargó con estás acciones. Ejemplos sobran en nuestros más de 200 años como República. Cada vez que alguien ha salido en defensa de lo popular, o ha venido del pueblo, o ha osado en reparar a favor del pueblo, la oligarquía de turno ha reaccionado ferozmente con todo su odio y de las peores maneras.

A Mariano Moreno lo asesinaron en alta mar para callarlo.

San Martin, el Padre de la Patria, sufrió amenazas, difamaciones, traiciones, que terminó entregando su sable y exiliándose.

Juan Manuel de Rosas, uno de los máximos defensores de nuestra soberanía, fue perseguido tanto que casi logran borrarlo de la historia, y también tuvo que exiliarse.

A Hipólito Irigoyen le han inventado cuántas causas se les han ocurrido, que terminó encarcelado en la isla Martin García después del Golpe de Estado de 1930.

Que hablar de Juan Perón y de Eva Perón, que por darle voz y dignidad al pueblo invisibilizado, han sufrido no sólo todo tipo de difamaciones sino que hasta han sido bombardeados, pintaron "Viva el Cáncer", etc etc.  Los que quedaron fueron fusilados, secuestrados, desaparecidos, tirados vivos de aviones, les han robados sus bebés, y una larga lista de hijoputeces.

Hoy la historia se repite como tragedia y de manera muy similar, cometiendo las mismas crueldades y atrocidades.

Ríos de tinta corren en los medios hablando de "grieta", pero ésta nació con la Patria misma, siempre impulsado por ellos mismos.

Hoy utilizan esos mismos argumentos contra quienes tiene la osadía de estar con el pueblo y junto al pueblo, cosa que ellos que se creen los dueños del país, no perdonan. Arremeten con todo y contra todos los que tienen olor a Pueblo.

Hoy quieren encarcelar a Cristina, después que no pudieron matarla. Intentan proscribirla, sacarla del medio, por el miedo que le tienen a lo que ella despierta. Mientras los verdaderos ladrones y corruptos toman decisiones todos los días con un único fin de hacer daño.

Pero ¡Ojo!, no es contra Cristina, es contra el Pueblo, y no es sólo ella, sino todos aquellos que se le plantel a este gobierno de juguete. 

Hemos visto como una parte de la Policía Federal se ha convertido en un grupo de tareas encarcelando a Juan Grabois, sin ninguna Orden del partido judicial.

En nuestro terruño vemos y leemos todos los días como atacan e intentan difamar a Gildo Insfrán, quizás uno de los últimos patriotas del Norte.

Lo que no saben es somos como decía Leopoldo Marechal "el peronismo es como el otoño que aún envuelto en hojas secas viene cargado de semillas".

Vamos a Volver, como cada vez que el pueblo necesita, pero con el aditamento de que esta vez nos van a ir a buscar. Porque esto va camino derecho a la explosión. Y como cada vez que esto sucede somos nosotros los que vamos a cargar con esta cruz, ¡siempre al servicio del Pueblo!



jueves, 22 de mayo de 2025

DISTOPIA

Nos enseñaron que votar es Libertad, pero nadie nos habló realmente de la Responsabilidad que lleva ese acto de libertad. 

Al día de elecciones lo llamamos "una fiesta democrática", pero cuando la rabia decide más que la razón, no sé si hay algo que festejar. Elegimos por enojo, por fama, por memes... y después nos sorprende que gobiernen los que mejor actúan y no los que mejor piensan... Mediocres con micrófono, inexpertos con eslogan, mayordomos del poder disfrazados de pueblo.

No hay mucho para festejar cuando los que no leen las propuestas votan igual a los que le dicen que tienen que votar. Cuando alguien te convence porque gritó mejor y no porque pensó más. Eso no es una fiesta porque estamos eligiendo desde la bronca, la ignorancia, el resentimiento.

Vivimos en una sociedad de Redes Sociales, dividida, fragmentada, saturada de contenido y carente también de contenido, una ruleta camuflada de derecho donde la democracia deja de ser una garantía de Justicia.

No cuestiono el voto, sino que me pregunto ¿porqué votan como votan?, ¿por castigo?, ¿para que se vayan todos?, votan al que más grita, al que más escupe... Volvieron a la política un espectáculo, y si el pueblo no está formado, informado, ni conectado con un Proyecto Común, la urna se vuelve una ruleta rusa.

Hace no mucho tiempo el voto era para unos pocos, hoy irónicamente todos votan, pero pocos piensan en colectivo. Se vota por el bolsillo, por lo que dice el tiktok, por la promesa vacía, cargada de neurociencia cual producto de marketing. 

Y cuando el resultado es un payaso, un títere, nos preguntamos ¿Cómo pasó esto? ¿Cómo llegamos a esto?... Y la respuesta que encuentro es que nunca fue una elección racional, fue emocional, instintiva, viral. Y el poder real lo sabe, por eso no busca convencerte, busca entretenerte; te ofrece un candidato que dice lo que está pensando, y que no piensa lo que está diciendo. Uno que insulta mejor, que grita más fuerte, que posa como salvador pero obedece como empleado. No te ofrece política, te ofrece personaje.

Y no es solo culpa de la política, es un síntoma cultural, una consecuencia directa de haber reemplazado educación por marketing, Filosofía por autoayuda, lectura por reacción, pensamiento por consumo.

Si no cultivamos el pensamiento no debemos sorprendernos porqué llegan al poder los que llegan. Entonces las elecciones terminan siendo una ilusión de haber decidido libremente. 

Hoy la democracia no está garantizando Justicia, está legitimando lo que sea que gane, incluso si lo que gana es el desastre mismo, y lo más grave es la repetición, la falta de memoria, porque esto ya lo vivimos varias veces a lo largo de nuestra historia. Te dicen una cosa pero su único fin es el de implantar un modelo económico para los mismos pocos de siempre.

Hoy gobiernan influencers con corbata, gente que no sabe legislar pero sí saben viralizar. Y la política así deja de ser un proyecto común y es solo una campaña más.

Cuando la ignorancia se vuelve mayoría el poder no se disputa, se entrega con aplausos y al grito de VLLC.